“Oda a la bicicleta”

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“Oda a la bicicleta           
 Iba  por el camino  crepitante: 
 el sol se desgranaba  como maíz ardiendo 
 y era  la tierra  calurosa  un infinito círculo  
con cielo arriba  azul, deshabitado. 
Pasaron  junto a mí  las bicicletas, 
 los únicos  insectos  de aquel  minuto seco del verano,
  sigilosas,  veloces,  transparentes:  me parecieron 
 sólo movimientos del aire. 
Obreros y muchachas  a las fábricas
  iban  entregando  los ojos  al verano,  
las cabezas al cielo,  sentados  en los  élitros  
de las vertiginosas  bicicletas  que silbaban 
 cruzando  puentes, rosales, zarza  y mediodía 
Pensé en la tarde cuando los muchachos 
 se laven,  canten, coman, levanten  una copa  de vino  en honor  del amor  y de la vida, 
 y a la puerta  esperando  la bicicleta  inmóvil  
porque  sólo  de movimiento fue su alma  
y allí caída  no es  insecto transparente  que recorre  el verano, 
 sino  esqueleto  frío  que sólo  recupera  un cuerpo errante
  con la urgencia  y la luz,  es decir,  con  la  resurrección  de cada día”
“Oda a la bicicleta”
Pablo Neruda

El olvido

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“Lejos de ellos. Mira balancearse los años transcurridos
Con vestidos ridículos, sobre las balaustradas
Del cielo; la nostalgia burlona ya emerge de las aguas;…”
– Charles Baudelaire –

“…ríos del infierno, cuyas quietas aguas permitían a los
muertos el olvido de sus afanes terrestres.”

 

 

 

Recogimiento (II)

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Sé sabia, Pena mía, y permanece en calma.
Reclamabas la Noche; ya desciende, hela aquí:
Envuelve a la ciudad una atmósfera oscura
A unos la paz trayendo y a los más la zozobra.

Mientras que la gran masa de los viles mortales,
Del Placer bajo el látigo, ese verdugo impávido,
Cosecha sinsabores en la fiesta servil,
Ofréceme tu mano, Pena mía, ven aquí

Lejos de ellos. Mira balancearse los años transcurridos
Con vestidos ridículos, sobre las balaustradas
Del cielo; la nostalgia burlona ya emerge de las aguas;

Descansa bajo un arco el moribundo sol
Y, tal enorme sudario rezagado, hacia Oriente,
Oye, querida, oye cómo avanza la Noche.

Título y texto de Charles Baudelaire.

Multitud

Escena que me llamó la atención por lo desacostumbrado,

a pesar de que no hay gente basta con imaginar las personas

en sus actitudes habituales; el tono un poco oscuro y triste

sirve para restar protagonismo al lugar y nos cueste menos

rellenar el momento.

Pentax K 10D      f2,4       1/60     Iso 800      35 mm

Avanza la noche

Sé sabia, Pena mía, y permanece en calma.
Reclamabas la Noche; ya desciende, hela aquí:
Envuelve a la ciudad una atmósfera oscura
A unos la paz trayendo y a los más la zozobra.

Mientras que la gran masa de los viles mortales,
Del Placer bajo el látigo, ese verdugo impávido,
Cosecha sinsabores en la fiesta servil,
Ofréceme tu mano, Pena mía, ven aquí

Lejos de ellos. Mira balancearse los años transcurridos
Con vestidos ridículos, sobre las balaustradas
Del cielo; la nostalgia burlona ya emerge de las aguas;

Descansa bajo un arco el moribundo sol
Y, tal enorme sudario rezagado, hacia Oriente,
Oye, querida, oye cómo avanza la Noche.

– Charles Baudelaire –

 

Pentax K-5        f 5,6         1/250        ISO 100       40 mm